Archivo del sitio

Manos


Manos

Entenderlo todo es una pretensión muy humana que a veces se nos escapa por encima de nuestra capacidad. Queremos encontrar el sentido de las cosas y, al final de las rutinas, de los aciertos y errores de cada día, queda siempre la pregunta sobre si hemos hecho todo lo posible, todo lo que tocaba, todo lo que se nos pedía.

Hoy, frente a creer que somos superiores y lo podemos todo, el evangelio nos llama a la humildad, a reconocer que si algo vale es porque Dios lo ha hecho valer en nosotros, pero también a no dejar de intentar  hacer todo lo posible.

Lc. 17, 10 Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid:
“Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.”

A %d blogueros les gusta esto: